viernes, 23 de marzo de 2012



El canonazo de las 9, la Habana, Cuba

Todas las noches en la Habana, con rigurosa precisión a las nueve de la noche, la Fortaleza de la Cabaña es testigo de un hecho único desde 1898. Históricamente desde minutos antes de la hora señalada, se escucha el redoblar de tambores y una voz que convoca al silencio. Con impresionante majestuosidad se presentan soldados marchando en escuadra bajo la luz de antorchas, vistiendo uniformes al estilo de la época, con casacas y pantalones rojos, pelucas blancas y altas botas negras para preservar y continuar la antigua tradición.
El repique de los tambores anuncia el próximo disparo del cañonazo de las nueve, que de todas formas siempre nos agarra por sorpresa, para rememorar el que antaño marcaba la hora de cerrar las puertas de la muralla que rodeaba a la Villa de San Cristóbal de La Habana, sin dudas el mejor sistema de seguridad ante corsarios y piratas, que convertía a la ciudad de la Habana en la más protegida de toda la región.
Hoy el cañonazo de las 9 es una ceremonia histórica que recibe a diario a cientos de turistas y visitantes que acuden a ver con sus propios ojos un pedazo de la Historia de la Habana y de Cuba.
Así, entre cañones antiguos, y otras piezas de artillería, todos los días se revive en la Habana el incomparable Cañonazo de las 9, que obliga a revisar los relojes, porque nada más exacto que el cañonazo, con lo cual ya no finaliza como antaño la noche habanera. Todo lo contrario. Se desata la magia de esta Habana encantada, el Centro Histórico, el malecón y sus áreas aledañas, se llenan de cubanos y turistas que huyen del calor y se refugian en la brisa nocturna proveniente del mar, y esperan el día siguiente para volver a vivir la aventura del Cañonazo de las 9. 

domingo, 19 de septiembre de 2010



Caminando por el malecon de la Habana

No se si a otros habaneros les pasa igual, pero una de las cosas que extraño de Cuba es el mar, y en particular el muro del malecón. Cuando muy joven acostumbraba a ir a la playa con regularidad, ya fuera a la playita de 16 o a Santa María del Mar o pocas veces a Guanabo con el tiempo solo me contentaba con ir a pasear un rato por el malecón.
Hoy me pregunto que tendrá de especial el malecón y confieso que no lo se, pero recuerdo que uno se sentía aliviado de caminar sobre el muro y al rato solo sentarse en ese gran banco, el banco mas largo del mundo a ver pasar la gente y recibir la fresca brisa del mar. En ocasiones pensaba si hubiese un puente que cruzara esas aguas, yo como muchos otros escaparía hacia el norte en busca del sueno americano. El muro aun no se construye, pero yo como muchos otros encontramos una vía de escape y cruzamos el mar.
Aun así nunca he olvidado aquel muro, la brisa del mar y la gente caminando de arriba abajo, quizás haya a quienes les parezca ridículo, sobre todo si nunca caminaron por el malecón, pero les aseguro que el malecón tiene su encanto. Aquí en Estados Unidos uno puede ir por ejemplo a pasear al Mall e indiscutiblemente hay muchas cosas que ver, igual hay mucha gente, y cosas mas bonitas, sin embargo no es igual, en primer lugar el malecón tiene otro ambiente, el de Cuba, de la tierra de uno, de la Habana, y segundo la brisa del mar que no tiene comparación con el aire acondicionado del Mall. Y es que en el malecón se da un fenómeno físico - atmosférico muy interesante, el muro y la acera que lo acompaña refleja menos la luz del sol que el agua del mar y por lo tanto se calienta mas que el mar. El aire caliente sobre el malecón sube y el aire mas frío de arriba baja por lo que sentimos la brisa, se forma un ciclo de aire conocido como movimiento de convención, y que en las noches toma el sentido contrario, pero igual se siente la brisa refrescante que alegra el corazón.

Sera verdad todo eso que escribí? o sera sencillamente que como dice el refrán "la cabra tira pal monte"

viernes, 23 de julio de 2010



Tradicion cubana del juego de dominó

Si usted camina por cualquiera de los barrios cubanos o incluso por la pequeña Habana en Miami, seguro se va a encontrar con un grupo de cubanos ruidosos sentados alrededor de una mesa con cuatro sillas. Si gritan, se ríen, y parecen divertirse, usted puede apostar que están jugando dominó.
Según se conoce, todo parece indicar que este juego de mesa proviene de China y según cuentan fue creado 1120 años antes de Cristo. Se dice que en el mundo occidental los primeros en jugar este juego fueron los italianos en Venecia y en Nápoles.
Sobre como llegó a Cuba, no se sabe a ciencia cierta. Pudo haber sido a través de los asiáticos o los españoles, que lo habían aprendido de los italianos. Tal vez, llego a través de los americanos quienes lo aprendieron de los ingleses,aun no se sabe, los historiadores no se ponen de acuerdo.
Si usted no es cubano aun cuando sepa español es probable que no entienda muy bien lo que sucede por los cubanismos que usamos los cubanos en este juego, y es que el dominó tiene sus propias frases y gestos. Por ejemplo, el clásico "Me pegué", la voz de la victoria del jugador que pone sus fichas de dominó en la mesa final en el final del juego.
Otras frases comunes son: "me quedo ahí", cuando se realiza una jugada neutral colocando una pieza de dominó de doble sobre la mesa, es decir cuando se tira un doble. "Agacharse" es cuando nuestra pareja por egoísmo decide no "matar", una pieza que sabe que la pareja "no lleva". "Dar Agua" es la operación realizada por los perdedores, que consiste en virar las piezas boca abajo y moverlas para que se rieguen para comenzar otro juego."Bota gorda" le llaman al que utiliza la sencilla estrategia de deshacerse cuanto antes de las fichas mas pesadas como el doble nueve."Paso" (frase que va acompañada de un toque en la mesa con una ficha)se dice cuando uno no lleva ninguna de las dos fichas por ninguna de las "dos cabezas"

miércoles, 7 de julio de 2010



El Vedado, zona exclusiva de la Habana y de Cuba

Puedo decir que yo me crié entre el Vedado y la Víbora,  en la Habana, porque entre esos dos barrios transcurrió mi niñez y mi adolescencia. Lo que comenzó como un caserío de pescadores, con el tiempo se convirtió en es el municipio mas importante de la Habana, y de Cuba. Su ubicación le da un importante atractivo puesto que se encuentra muy cerca del centro histórico cultural de la Habana o casco histórico y relativamente cerca del aeropuerto internacional Jose Marti, quizás por eso, el Vedado es considerado el corazón de la Habana.
En el vedado se encuentran los mas clásicos, históricos y emblemáticos hoteles de la Habana. Allí se encuentra el Mesón de la Chorrera, que es un castillo del tiempo de los españoles que hoy es un restaurante. También en el Vedado se levanta el Edificio Focsa, construido en 1956 con 39 pisos, 400 apartamentos y que fue en su tiempo la estructura de concreto más alta en el mundo y aun hoy es el edificio mas alto de Cuba. El Hotel Riviera (1957) que sobresale sobre el Malecón habanero y en su tiempo fue el Casino-hotel construido más grande en Cuba o en cualquier parte del mundo, fuera de Las Vegas. El Hotel Habana Hilton (hoy Habana Libre), en 1958, superó en tamaño a todos los hoteles anteriores. También se encuentra el Hotel Melía Cohiba, el Hotel Nacional, el Capri, la famosa esquina de 23 y 12, la esquina de 23 y L, centro de la rampa, donde se encuentra el Coppelia, el cine Yara y el Hotel Habana Libre, el parque de John Lenon, la Plaza de la Revolución, el Cementerio de Colon que es el mayor de Cuba y uno de los mas importantes y famosos del mundo por su belleza y arquitectura, la Universidad de la Habana que es la mas antigua de Cuba.
En fin, el que viaja a Cuba tiene que visitar el Vedado y caminar la calle 23 si quiere decir que conoció Cuba.

viernes, 30 de noviembre de 2007



Barrio Chino de la Habana, Cuba



A pocos metros del Capitolio Nacional de La Habana, entre las calles Amistad y Dragones, está el barrio chino de la capital cubana, una vez el más grande e importante del Nuevo Continente. Hoy no es el mismo de entonces, pero subsiste gracias al espíritu de los viejos chinos que aún viven allí.
A partir de 1847 llegaron miles de chinos, el primer grupo llego en el vapor Oquendo al puerto de La Habana. Se calcula que entre1847 y 1874 entraron unos 150 mil chinos de Hong Kong, Macao y Taiwan contratados para trabajar en plantaciones de caña y café, junto con los esclavos africanos.
Los chinos traían una cultura superior a la de los africanos y pronto derivaron hacia los oficios. Trabajaron en La Habana en la industria, el comercio, los servicios, las construcciones.

Por aquellos tiempos existia espacio vacío en el centro de La Habana, cuyo eje central era la llamada calzada de la Zanja, por donde pasaba el agua del rio Almendares hasta el Callejón del Chorro, con destino a las embarcaciones, en lo que hoy es la Plaza de la Catedral. El chino Chun Long, con el nombre españolizado de Luis Pérez, funda en 1858, una fonda en la esquina de Rayo y Zanja, donde está actualmente el restaurante El Dragón, mientras su paisano Lin Si Yin (Abraham Scull) levanta un puesto de frutas. Asi se inicio el Barrio Chino de la Habana.
Posteriormente a finales de los 1800 llegaron unos cinco mil emigrantes chinos procedientes de California. Estos aportaron un gran impulso comercial a la comunidad china. Crearon restaurantes de lujo, tiendas de soda, teatros, bancos, bodegas, periódicos, funerarias, casinos y salones donde se ofrecían fiestas y bailes.
El conocimiento y uso de muchos vegetales se debe al cultivo que, en aquellos tiempos, realizaban los chinos. Y, sobre todo, el arroz, que se generalizó a partir de su llegada a Cuba, y hoy es indispensable en la cocina cubana.
El Barrio Chino se encuentra en el municipio de Centro Habana, esta compuesto por cuatro o cinco calles pequeñas, la calzada de Zanja, Rayo, San Nicolas, y la mas caracteristica de todas, la calle Dragones.

Recorriendo el barrio se encuentran cosas curiosas, como el Diario Popular Chino (Kwong-Wah-Po), que se sigue editando en la actualidad; un cine chino, en el que se proyectan peliculas en version original, y una curiosisima farmacia homeopatica china.
Los chinos se mantuvieron fieles a sus costumbres en un principio, celebrando matrimonios entre ellos mismos, pero cuando muchos comenzaron a emigrar a otros países, los orientales que se quedaron se casaron con cubanos y blancos, y la raza se ha mezclado en forma notable. Hoy en dia la mayoria de chino-cubanos son una mezcla de antepasados chinos, espanoles y africanos.